Perfil hepático

El perfil hepático o hepatograma es básicamente un análisis de sangre diseñado específicamente para evaluar si el hígado funciona o no correctamente, para el diagnóstico de enfermedades hepáticas, para saber si se ha visto afectado por otras patologías originadas en otras partes del organismo o controlar la función hepática en pacientes que siguen tratamientos con medicamentos que son hepatotóxicos.

Hay que tener en cuenta que el hígado es uno de los órganos más importantes por la función que desarrolla en el metabolismo humano, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas; almacenamiento de hierro, vitaminas y glucógeno; la síntesis de proteínas como la albúmina; la producción de las lipoproteínas y los triglicéridos; la síntesis del colesterol; la producción de bilis; función desintoxicante, etc.

Para someterse a un estudio del perfil hepático no hace una preparación especial, aunque los resultados serán más precisos si se mantiene el ayuno durante las 10-12 horas previas a la extracción de sangre.

Perfil hepático
Perfil hepático

¿Por qué hacer el análisis de perfil hepático?

Para detectar, evaluar y monitorizar una inflamación (hepatitis) aguda y crónica del hígado, una enfermedad hepática o cualquier tipo de lesión hepática.

¿Qué muestra se requiere para la prueba de perfil hepático?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.

¿Qué significa el resultado de perfil hepático?

Los resultados de las pruebas del perfil hepático no son diagnósticos; indican que seguramente existe algún problema a nivel del hígado. En personas sin signos ni síntomas o sin factores de riesgo identificables, unos resultados alterados pueden estar indicando un daño hepático transitorio o ser el reflejo de algún trastorno que afecte a otras zonas del organismo, como por ejemplo músculos, páncreas o corazón.

También pueden estar indicando una enfermedad hepática inicial. La conducta habitual es la de solicitar pruebas adicionales y controles periódicos.

Los resultados de las pruebas incluidas en el perfil hepático deben evaluarse de manera conjunta, para averiguar si las alteraciones se corresponden con algún patrón de afectación característico. Sin embargo, es posible que el patrón varíe con el tiempo. Para establecer la causa de la alteración del perfil hepático se realizan pruebas adicionales.

Los médicos suelen solicitar la realización de un perfil hepático cuando la historia clínica del paciente ofrece la sospecha de que existe una enfermedad hepática. Por lo general, la confirmación del diagnóstico procede de los valores de bilirrubina, fosfatasa alcalina, GGT, AST y ALT, pues, ya sea de forma aislada o en combinación pueden señalar anomalías concretas y daño celular (colestasis). Si los valores son normales se descarta la existencia de una patología.

Por otra parte, en el caso de que exista una enfermedad hepática el hepatograma también ofrece información útil para establecer un pronóstico. El tiempo de protombina, la bilirrubina y la albúmina son los marcadores más significativos.

¿Cuándo se solicita la prueba de perfil hepático?

El perfil hepático o una o varias de las pruebas que lo integran puede solicitarse cuando existe riesgo de disfunción hepática, como por ejemplo en:

• Personas que toman medicación portencialmente dañina para el hígado
• Personas que consumen alcohol en exceso
• Personas con antecedentes de exposición (posible o conocida) a virus causantes de hepatitis
• Personas con antecedentes familiares de enfermedad hepática
• Personas obesas, especialmente si tienen diabetes e hipertensión

El perfil hepático puede solicitarse cuando existen signos y/o síntomas de enfermedad hepática; no obstante, muchos individuos con enfermedad hepática no presentan signos ni síntomas hasta que han transcurrido muchos años, o la enfermedad alcanza una fase muy evolucionada y grave. Entre los signos y síntomas se incluyen:

• Debilidad, cansancio
• Pérdida del apetito
• Náuseas, vómitos
• Hinchazón abdominal
• Dolor abdominal
• Ictericia
• Emisión de orina de color oscuro, heces descoloridas
• Prurito (picor)

Normalmente el diagnóstico no se establece con un conjunto establecido de pruebas de función hepática. A menudo, para determinar la causa del trastorno hepático y evaluar su severidad, se solicita el perfil hepático en diversas ocasiones y durante varias semanas.

Una vez detectada la enfermedad hepática, su evolución y la respuesta al tratamiento se monitorizan regularmente con varias de las pruebas incluidas en el perfil hepático.

¿Cómo se utiliza la prueba de perfil hepático?

El perfil hepático se solicita como cribado de daño hepático, especialmente en personas con ciertos trastornos o en tratamiento con fármacos potencialmente tóxicos para el hígado.

El perfil hepático es útil para diagnosticar una enfermedad hepática en personas con síntomas y signos sugerentes de posible disfunción hepática. En personas con afectación hepática conocida, la determinación de estas pruebas se solicita regularmente con el fin de monitorizar el estado del órgano y evaluar la eficacia del tratamiento en caso de que exista. Por ejemplo, en un recién nacido con ictericia se solicita determinación de bilirrubina (en sus diversas formas).

En caso de que alguna de las pruebas incluidas en el perfil hepático resulte alterada, lo habitual es repetir la determinación al mismo tiempo que se solicitan pruebas adicionales. Se podrá evaluar así si las alteraciones persisten en el tiempo y la causa de la afectación.

¿Hay algo más que debería saber sobre la prueba de perfil hepático?

Para poder diagnosticar una enfermedad hepática y para establecer la extensión de la afectación del órgano, el médico solicitará además del perfil hepático, una serie de pruebas adicionales como pruebas para detectar una posible hepatitis vírica o pruebas de imagen y una biopsia hepática.

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LO QUE TIENE QUE SABER:

El examen de perfil hepático es brindado por Citolab, laboratorio clínico y anatomía patológica. Puede encontrarnos en la avenida Guardia Civil N° 2187, en el Callao (referencia: frente al Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión). O también comunicarse a los teléfonos 4536469 o al 989344800 y 948079061.

A TENER EN CUENTA
Esta información proporcionada, a través de este medio, no puede reemplazar, de manera alguna, a un servicio de atención médica personal. De igual manera, estos datos y literatura médica no son los ideales para determinar algún diagnóstico o escoger algún tratamiento a seguir. Estos datos detallados sobre el examen clínico en mención son exclusivamente de carácter informativo.

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